La defensa del planeta exige unir ciencia, comunicación y compromiso social. Frente a la crisis climática y la degradación ambiental, resulta imprescindible conectar el conocimiento con la divulgación, la protección de los territorios y la movilización ciudadana para construir sociedades más conscientes y resilientes.
La investigación científica es esencial para comprender y preservar la biodiversidad, pero también lo es traducir ese conocimiento a lenguajes accesibles. En este proceso, la imagen, la comunicación audiovisual y las nuevas narrativas ayudan a despertar conciencia y fortalecer nuestra relación con la naturaleza.
Al mismo tiempo, quienes defienden la tierra, el agua y las comunidades frente a modelos extractivos recuerdan que la justicia ambiental y la social son inseparables.
FICMEC reconoce con los Premios Brote el trabajo de quienes, desde la ciencia, la comunicación, la creación visual, la investigación y el activismo, contribuyen a generar conciencia crítica y esperanza frente a los desafíos del presente.








































































